jueves, 9 de mayo de 2013

Dia 2. Del Cesar a la Guajira.


Dia 2. Del Cesar a la Guajira.

Iniciamos muy temprano, pero antes de partir, una revisión de las motos, lubricación de cadenas y revisión del nivel del aceite (muy buena y diría yo obligatoria práctica antes de rodar).



Tenemos un largo recorrido, la meta es el corregimiento de Palomino, el cual es el punto limítrofe entre los departamentos de la Guajira y el Magdalena, es un recorrido de cerca de 500 KM:


Ver San Alberto - Palomino (los Coquitos) en un mapa más grande


Es un recorrido muy interesante debido a la gran cantidad de paisajes diferentes que podemos observar, llanuras verdes, grandes pastizales, imponentes montañas y desfiladeros, atravesamos la “zona bananera” y los grandes sembrados de palma, hacemos el recorrido a un buen ritmo, “sin prisa, pero sin pausa” o bueno, las pausas obligatorias cada hora y media.


Debo reconocer, la ruta del sol es una muy buena carretera, aún la mayor parte es a un solo carril, buen asfalto y ya han inaugurado varios tramos de la doble calzada, sin embargo, nos encontramos con algunos trabajos en la vía, buen momento para descansar y estirar las piernas.


A eso de las 5:40 P.M. alcanzamos nuestro objetivo, un hostal llamado “Los Coquitos”, a escasos 10 KM de Palomino, un lugar recomendado, y el cual nos recibe con esta vista:



En “Los Coquitos”, existe la opción de acampar, o de alquilar un “cambuche” o hamacas.







La vista al mar es sencillamente espectacular, es un lugar muy  tranquilo, con una buena decoración, y nos reciben 2 viajeros Argentinos quienes vienen en bicicleta.

Les confieso, este viaje es duro, difícil, agotador, pero ver que alguien lo hace desde más lejos, en bicicleta, nos hace sentir que no estamos haciendo ningún sacrificio ni esfuerzo en comparación.

Decidimos quedarnos en los cambuches, por lo que pagamos $75000 por los 3 (aproximadamente $37 USD).

Al rato llego “Guille”, el dueño, un Argentino, muy amable, quien nos ofrece traer algo de Palomino para nuestra cena.

Mientras llega la cena, nada mejor que bajar al “pozo” que se forma con las aguas de un riachuelo que hace su desembocadura al mar, pero que gracias a unos trozos de concreto se empoza y sirve de piscina, luego un rato en la playa contemplando un mar intranquilo pero majestuoso…

Si no se va a rodar al otro día, es un excelente lugar para unas buenas cervezas, bajo la luz de la luna y el susurro de las olas…

Buen lugar para descansar, recomendado!!!













Próxima entrada, camino a Boca de Camarones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario